Koivu-abedul-birch

Koivu,  Abedul: Betula Pendula, con su característica corteza blanca que a veces “cambia” cual serpiente, con sus delicadas ramas colgantes que mueven las hojas en un baile tintineante a poco aire que haya. Koivu,  icono de Finlandia, árbol mágico en algunas de sus leyendas, árbol del que se aprovecha casi todo, su savia, la dura madera, y hasta delgados haces para darse “azotes” en la sauna.

Bidueiro, es el nombre que se da en Galicia a nuestro abedul, Betula Alba. Nuestra especie no es tan erecta como la finlandesa y sus ramas no son tan colgantes. La  dura madera se ha usado para hacer zocas, entre otras cosas.  Aunque está perfectamente aclimatado al suelo y al clima, no es cultivado de forma aprovechable. Aún quedan algunas zonas boscosas como el Biduiral de Xares o el de Montederramo, en el sur de Galicia.

Ameneiro, Alnus glutinosa, primo hermano del abedul, de su misma família: Betuláceas. Nuestros ríos y riachuelos en Galicia tienen sus orillas pobladas de ellos. Su madera es muy dura y al ser cortada se torna rojiza.

Una de las cosas que me llamó la atención en mi primer viaje a Finlandia fue como las casas se entrelazan con  los bosques, de abedules y otras especies.

A lo largo de varios años, siempre pensaba   en establecer algún tipo de puente, de hilo invisible entre Finlandia y Galicia, le llamé Proyecto Koivu. Y , durante meses,  meses fui visitando tiendas de segunda mano  como UFF y FIDA en busca de elementos textiles que pudiera usar. Y así conseguí caminos de mesa, mantelitos, servilletas, alguna camisa, todas telas de diferentes texturas pero que me recuerdan los colores de estos bosques: grises, verdes, amarillentos, rojizos, negro, blanco, ….

Este año, 2018, colaboré con Marika Ketola (Ketola Escandinavian Design) haciendo diferentes talleres en los que buscamos creatividad, placer por lo hecho a mano, materiales textiles naturales, recuperados, …  En ellos bordamos, cosimos, remendamos, extrajimos el color de las flores, …  Ambas compartimos el gusto por esta forma de hacer y el amor por la naturaleza.

Así que en cuanto le hablé de este Proyecto Koivu (que básicamente es interpretar los bosques de abedules con materiales textiles) estuvo interesada en participar y ahí empezamos. Primero vimos fotos propias y ajenas de abedules, observamos también lo que otras personas han hecho interpretando árboles con telas e hilos, juntamos nuestras telas y nos pusimos manos a la obra.

Fruto de unas cuantas horas cosiendo son estos textiles variados  y con diferente significado. Y esto solo es el comienzo.

 

 

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